La espera ha sido larga, con un gran optimismo, deseos de vivir el recorrido de un trabajo de parto y confianza…. 41 semanas de embarazo y un equipo médico sin prisas.

Ya con fecha y hora para un empujón, éste bebé decide casi al alba dar sus primeras señales de estar listo y poner a trabajar la cuna donde ha pasado muchos meses, la matriz que lo ha acurrucado. Como buen inicio de parto transcurrieron las horas sin dar signos y síntomas de que ésta tripulación estuviera lista para zarpar, un buen calentamiento……. Se requiere de mucha paciencia, confianza y buena comunicación. Así se fue la mañana y parte de la tarde, trabajando en casa esperando.

La doctora les pide que se acerquen al hospital para ver cómo andaba todo, se decide dar ese empujón con medicamento y requiere que la apoye con posiciones y movimientos. NO OLVIDES TU REBOZO…….

Una buena comunicación con la doctora, Mariana Robles, donde te hacen partícipe de como va ese bebé y abierta para poner en marcha mi experiencia y sabiduría.

Y sí, la magia del rebozo junto con toda la disponibilidad de esta mujer entregada y confiada, con su marido que observaba y esta ávido por participar y apoyar, aprendiendo cada movimiento.

Aplicar lo que he aprendido en estos 10 años, nos turnábamos probando posiciones y movimientos distintos con el rebozo, agotador y sofocante el cubrebocas, pero esto no impidió que por casi dos horas molestaremos a su bebé y moviéramos esa pelvis para abrirle espacio , se encajara y tuviera que hacer lo que los bebés saben hacer……… transitar y transformar la pelvis, su pasadizo.

Su respiración fue la que nos dió una gran señal, que sorpresa, se escuchaba ese inicio de estar enfilados en la recta final, un ligero pujido que iba incrementando, un acto muy instintivo, a casi dos horas de iniciar este vaivén, con un trabajo de la matriz fuerte y rítmico, de iniciar con 1 cm se abrió paso a los 9 sin ningún titubeo y con prisa

Acompañada de un equipo femenino , médicos y enfermeras, el aire que se respiraba es distinto, es como si todas las que estábamos presentes reviviéramos nuestros viajes hacia la maternidad, haciéndonos cómplices con las miradas, las respiraciones.

La presencia del padre pendiente, amoroso, ansioso y sorprendido de los cambios, se asomaba para ver las primeras señales de su bebé ya casi en la puerta.

Con una mujer entregada a todas las sensaciones, sumergida en el agua y con el apoyo de un fular, buscando la posición que a ella le acomodaba, con esos viajes al planeta parto en donde solo se escuchaba su respiración y observábamos su mirada perdida.

El espejo que nos permitía ver los cambios en los genitales y esos cabellitos de la cabeza de un ser chiquitito que se iba asomando avisando su próxima llegada en esas aguas que relajan y alivian. Avisándonos que lo que esperaba era ser abrazado por su madre, encontrar su mirada y permanecer en contacto con su piel, cerca de sus pechos. La voz y caricias de su padre……

9 de la noche nació Xuanin, fue colocado de inmediato en el pecho de su mamá, se escucharon palabras amorosas, el canto de mamá y papá dandole la bienvenida a su chiquito. Su pediatra, la Dra.Penélope cuidando este momento crítico de separación cero y amorosamente respetando este momento sagrado.

Gracias por ser parte de este gran viaje, por su confianza y ser testigo de la perfección de la naturaleza, del inicio de una paternidad bellísima.

Patricia