Por Ana Maza

Cuando sonó el teléfono de madrugada, ni siquiera estaba dormida. Estaba esperando que ese parto iniciara en cualquier momento. Lo que sí me sorprendió fue lo que escuché en el trasfondo, al otro lado del teléfono.

Mientras Miguel me explicaba que se estaban preparando para a ir al hospital porque el parto había comenzado, yo sólo prestaba atención a los sonidos de Maguie. Cuando llevas casi dos décadas escuchando a mujeres dar a luz, reconoces los sonidos, las pausas, los silencios….

Interrumpí a Miguel para pedirle que cortáramos la llamada pero que antes de hacer otra cosa, me volviera a marcar, pero esta vez, por videollamada.

Me vestí casi sin pensarlo, bajé corriendo las escaleras y tomé mis llaves. Mi teléfono sonó y esta vez puede verlos.Maguie en cuatro puntos en el suelo, vocalizando…No había mucho más que hacer.

Le dije a Miguel que dejara el teléfono donde yo pudiera ver a Maguie y que fuera por alguna toalla o una cobijita. La bebé estaba por nacer y no había tiempo de ir a ninguna parte…. No había pánico ni angustia, solo la llegada inminente, inaplazable, contundente de Daia que se asomaba a la vida por entre las piernas de su mamá.Con voz pausada y tranquila, le pedí a Miguel que respirara y que se preparara para recibir a su bebé….

Y así los fui acompañando todo el parto.

Daia nació hermosa y fuerte. Su papá la tomó tibia y húmeda para ponerla en el pecho de su mamá en donde encontró sus pechos calientitos y comenzó a comer como si lo que pasó en la sala de su casa fuera algo común y corriente. Y es que así de extraordinaria y así de ordinaria es la vida.Así de natural y de sobrecogedora.

Un ratito después, Miguel cortó el cordón y las cubrió para que no tuvieran frío. Y así nos quedamos un rato largo hasta que llegó la doctora para revisarlas y a llevarlas a la clínica.

Corté entonces la llamada cuando los 3 se preparaban para irse y me quedé, ya con la luz del día en la puerta de mi casa, con una enorme sonrisa y bañada de oxitocina.

Fue un parto muy hermoso.

Y es que hemos olvidado que los nacimientos son procesos y eventos naturales, fisiológicos, normales….hermosos e inaplazables. Y que en realidad, no tenemos que hacer nada porque nuestros cuerpos saben hacerlo todo.

Días después nos reunimos para darnos un abrazo y conocer a Daia en persona!!

Gracias Maguie por la confianza y por la oportunidad de ser parte de esta nueva historia!!

Felicidades a tu doulo Miguel que estuvo todo el tiempo contigo y que mostró habilidades de pulpo, además de partero y camarógrafo !!!

Los llevo en mi corazón y recordaré siempre el primer nacimiento que acompañé por videollamada!!🥰🙏🏻💕